Festival del Puerto

Teaser:

En México los Festivales se han vuelto una ventana de suma importancia para dar a conocer propuestas de cine nacional e internacional que de otra manera no tendrían exhibición. A nosotros nos gustó más la idea-imagen de la puerta, ya que es una figura que propone una relación más activa, por la ventana vemos por la puerta entramos.

CineKomuna está colaborando con la organización del Festival del Puerto, que se realizará del 12 al 15 de Noviembre en Puerto Escondido, teniendo como sede principal el Hotel Suites Villasol.

El Festival del Puerto se propone como un espacio de convivencia artística, en dónde se reúnen las disciplinas de Cine,  Música y  Arte Urbano con la intención de generar sinergia y proponerle a los asistentes al Festival una serie de íntimos vínculos entre espectador, artista y obra.

Abrir puertos creativos nos parece una misión tanto fundamental como obligatoria para transformar la realidad de un país que por muchos lados flaquea. Nuestra convicción toma fuerza a partir de la idea de colectividad, creemos que la comunión de muchos sueños en un ámbito artístico puede tener como resultado un aliento de gran potencia.

En el marco del Festival del Puerto vamos a organizar una serie de conferencias estilo “Ted Talks” en dónde se dará a conocer oficialmente el proyecto CineKomuna hablando sobre la importancia de las plataformas digitales y la creación de comunidad en el Cine.

La programación está conformada por una muestra Cine Mexicano Contemporáneo (“Viento Aparte” “Los Ladrones Viejos” “Navajazo” y “De Día y de Noche”) y una obra Neoyorkina en la que se encuentra capturada la esencia de nuestro festival:“Wolfpack”.

Wolfpackcover_FB

Advertisements

BLOG CINEKOMUNA: Notas de un aspirante a ser cineasta en México.

EL ORIGEN:

“No soy nadie más que aquel muchachito, aquel estudiante inseguro que por fin ha dado con una idea en la que puede creer y que siente que, a menos que se aferre a ella y le dedique la vida, estará perdido”

David Mamet

Empecé a estudiar cine de manera autodidacta hace un poco más de 10 años. Cuando dices que vas a estudiar cine, la mayoría de la gente (al menos la sensata) te mira con una profunda condescendencia y normalmente te cuestiona sobre cómo vas a vivir del cine.

Yo siempre he sido (entre muchos otros defectos) un idealista empedernido, así que cuando el mundo cuestionaba mis sueños, paradójicamente los terminaba fortaleciendo. Empecé por ver todas las películas que podía, a veces 5 ó 6 en un solo día, leía todo lo que encontraba sobre cine, y al poco tiempo me aventuré a hacer cortometrajes con muy pocos recursos (tanto técnicos y teóricos como económicos). Los resultados casi siempre eran desastrosos. Obligaba a familiares y amigos a soportar mis “creaciones”, recibía todo tipo de respuestas, desde felicitaciones sinceras “por el esfuerzo”, hasta, de nuevo, esas miradas y palabras condescendientes que cuestionaban la viabilidad de mis sueños en “el mundo real”.

De entre los muchos proyectos en los que me embarqué, hubo uno específicamente trascendental en mi camino como aspirante a cineasta, que iba a terminar siendo el origen de CineKomuna.

Con la motivación del maestro más importante que he tenido hasta la fecha, decidí lanzarme a Europa con ahorros y apoyos de familiares y amigos para hacer un documental sobre la búsqueda de un cineasta (o sea yo) de sus ídolos personales en el viejo continente.

Tenía 3 objetivos iniciales: En primer lugar encontrar la manera de trabajar de lo que fuera y como fuera, con Hubert Sauper, director de La Pesadilla de Darwin“, película que me había sacudido y me había mostrado la responsabilidad de usar una cámara.

En segundo lugar estaba medio empecinado con buscar a Jean-Luc Godard, director de decenas de películas, que cada vez que terminaba de ver una de estas, sentía unas tremendas ganas de salir y grabar algo con mi cámara y después usar alguna voz en off en francés que las hicieran ver profundas y filosóficas. (Cabe mencionar que en mi viaje no estuve ni cerca de lograr ninguno de estos 2 objetivos).

El tercer objetivo que tenía era el de encontrar a Paul Laverty (Guionista habitual de las películas de Ken Loach y esposo de Iciar Bollaín) A él estuve cerca de encontrarlo, ya que me enteré de que su cuñada dirigía una obra de teatro en Madrid, en dónde él también vivía. Fui a la obra, pude hablar unos momentos con Iciar, pero no logré que el contacto fuera lo suficientemente significativo y ya no volví a saber de ellos.

Después de haber viajado por Madrid, San Sebastián, Londres y París, en esta necia búsqueda, terminé en Praga, ya casi sin dinero y enfrentándome con temperaturas de hasta  -17° centígrados (sin ropa apropiada para la nieve, por supuesto). En contra de todo argumento racional decidí que era buena idea quedarme a vivir en Praga, nada más porque alguien me había dicho que el verdadero movimiento cultural estaba sucediendo ahí (habría que ver que tan snob y pretencioso he sido en mi vida, pero ese es otro tema).

En este vídeo hay algunos fragmentos de lo que grabé en este viaje.

Encontré un departamento compartido con un alemán y un poeta escocés. Me invitaron a un bar en el que se reunían artistas de todo tipo a compartir sus poemas y canciones con micrófono abierto y a hablar sobre arte, mujeres, drogas y otros pretenciosos temas, que provocaron en mi una sensación ambigua, de emoción por estar ahí y de nostalgia por no haber tenido esto en mi país, en México.

Al día siguiente fui a ver  “Habana Blues” a un cineclub en un alejado e insospechado barrio de Praga. La película trataba (si mal no recuerdo) sobre la relación de dos amigos músicos que se enfrentan a la disyuntiva entre perseguir sus sueños de manera colectiva o buscarlos por separado en algún otro país. El punto es que salí de esta película con una atmósfera interior muy nostálgica y en mi camino a mi departamento, por las nevadas, frías, oscuras y solitarias calles de esta exageradamente misteriosa ciudad, decidí que me iba a regresar a México a encontrar la manera de crear una comunidad de cineastas, con los que iba a cambiar el mundo. Esto fue hace ya casi 8 años, y después de mucho trabajo, miles de intentos, ideas de todo tipo, al fin estamos a punto de lanzar CineKomuna, esta plataforma que se propone como herramienta para facilitarle la vida a todos los aspirantes a ser cineastas o a pertenecer de alguna manera al mundo del cine.

Nino Cozzi Berrondo

40158_445335572139_4112293_n